Y es que somos como dos imanes, completamente distintos que se atraen, si, distintos, como lo claro y lo oscuro, si, justamente yo lo veo todo a color y tu en blanco y negro.Y es que cuando yo sonrió, tu estas serio y si yo estoy seria tu sonríes.
Y no sé que puto sentido tiene esto, no, no lo entiendo, entiendo tan poco la nueva decisión de mi corazón que veo incluso razonable que ni me mires, que lógica, tiene ahora lo que ha decidido sentir mi malgastado corazón...no lo sé, pero hay algo que te debo confesar, por que creo que cuando algo te hace inmensamente feliz no puedes contenerlo dentro de ti, no se hace imposible, y solo sientes gamas de gritarlo desde el edificio más alto de la ciudad, gritarlo tan fuerte que todo el mundo mire hacía mi y lo escuche, sin importar que me quede afónica y quiero gritarlo sin miedos, quiero gritar, que me haces feliz, si tú, idiota, tú, cuando sonríes sin darte cuenta de que te estoy mirando, que me hacen feliz todos esos nervios que siento dentro de mi día y noche, me hace feliz cuando una sonrisa se me escapa sin querer al verte, cuando oigo tu voz cerca, aunque tus palabras no sean dirigidas a mi, incluso si solo te observo de lejos soy feliz..
Y es que te das cuenta, que nos empeñamos en buscar la felicidad, pero la felicidad, no se encuentra, ella nos encuentra nosotros y tú me has encontrado a mi...
Mi príncipe, gracias por existir..
No hay comentarios:
Publicar un comentario